Paciencia, ¿fortaleza o debilidad?

Cuando tenía un puñado de años, alguien me dijo que paciencia venia de paz y ciencia. Yo le creí, claro, tenía todo el sentido del mundo. Después, por aquellas cosas del leer, Tomás, mi profesor de griego y latín me explicó que «paciencia», viene del latín, «patientia», del verbo «pati», que significa «sufrir». Ya no me gustaba tanto la paciencia, pues. Así que, según se mire, ¿la paciencia es una fortaleza o una debilidad?

La paciencia es la fortaleza del débil y la impaciencia, la debilidad del fuerte. Kant

Esta sociedad nuestra tiene tendencia a cultivar la prisa, la impaciencia y la inmediatez. La paciencia parece haber pasado de moda. Sin embargo, las prisas son las semillas del estrés y la ansiedad, sufrimiento y frustración. Parece que no tenemos tiempo para esperar. Sin embargo pasamos 4 años de nuestra vida haciendo cola. Tomamos decisiones rápidamente. No esperamos un resultado. Las decisiones son a golpe de «clic», queremos que todo suceda rápido.

Fíjate en los nuevos hábitos que hemos incorporado. ¿Dónde está la paciencia?

Pienso/Siento + Quiero + Clic = Tengo

(y ya no me acuerdo que hace dos minutos lo quería)

No está considerada una fortaleza por los expertos. Bueno, no es una fortaleza, es el arte de saber esperar. Esperar, desde la aceptación que las cosas no siempre llegan en el momento o en la forma que uno imaginó. Esperar, desde la consciencia que en la vida, todo es transitorio.

Y hablando de Virtudes y Fortalezas

Sabiduría, conocimiento, coraje, humanidad, justicia, templanza y trascendencia, son las «fortalezas de las personas».

Te invito a mirar esta infografía, los ingredientes de cada una, es interesante identificar las que nos caracterizan:

 

La Paciencia, una decisión

Esperar en el aeropuerto. El tráfico eterno. Una larga fila en el super. A las personas «pacientes» tampoco les gusta, aunque no lo manifiesten con malas caras, gestos y ruidos incómodos.

La paciencia es una actitud y, como tal, está en nuestras manos escogerla. Incluso entrenarla. Es una actitud muy beneficiosa para nuestra salud. Mira…

 

3 Beneficios de la Paciencia

1, La paciencia es un excelente mediador entre lo que sucede en nuestro interior y todo aquello que sucede en el mundo exterior. Entre las emociones, sentimientos, ideas y los hechos.

2, La paciencia hace que las personas reconozcamos que no todos los asuntos están en nuestras manos. Humildad.

3, La paciencia nos ayuda a prevenir la ira y la frustración, dos emociones que se pueden interponer en nuestros retos. A través de la paciencia aprendemos aceptar aquello que se presenta de forma inesperada.

 

3 costes de la No-Paciencia

Dicen que la «impaciencia es mala consejera». Se toman malas decisiones en su estado. La comunicación es poco asertiva. Los posibles costes físicos y emocionales de la no-paciencia pueden ser muy variados: Ira y frustración.  Procrastinación. Hipertensión y ansiedad. Trastornos de alimentación. Puede incitar a la violencia. Y al consumo de alcohol.

 

3 técnicas para cultivar la paciencia

1, Identificar cuándo estamos siendo impacientes. Es fácil y muy común, echarle la culpa a otro, cuando estamos impacientes.

2, Observar cómo influye la impaciencia en tu mente y en tu cuerpo. Probablemente tu mente se agita. Tu cuerpo se tensa. Observar e identificar es el principio para actuar.

3, Identificado el momento y observado cómo afecta a tu mente y a tu cuerpo, ahora pregúntate qué puedes hacer tú al respecto en esa situación. Gran parte de las ocasiones la respuesta es «nada». Quiero decir, en una situación que nos provoca impaciencia, por ejemplo un atasco, una fila en un comercio o una respuesta que no llega… ¿Qué más puedes hacer tú?  Si la respuesta es «nada», hay algo importante que sí puedes hacer: aceptación.

Una recomendación mundana: poner tu atención en algo positivo de la situación, escuchar una canción que te guste mientras esperas en el coche, hacer una llamada personal, mientras esperas en la fila o aprovechar para hacer otras cosas, mientras llega la respuesta esperada… puede ser una buena idea.

Si te fijas, la impaciencia está muy relacionada con esperar, mejor dicho con desesperar. Bueno, pues en las mismas palabras está la respuesta: la paciencia, es esperar.

Y recuerda la frase de Kant… «La paciencia es la fortaleza del débil y la impaciencia, la debilidad del fuerte».

Gracias.