18 Dic Expo Nadal en Arts Club BCN: Arte consciente, un lugar para detenerse
La vida sabe. Sabe cuándo y dónde parar. Y hay momentos que necesitamos parar.
Y respirar. Parar, no para rendirnos, sino para volver a mirarnos.
Mi proyecto de arte consciente nace exactamente ahí: en un silencio que me pedía escucharme de verdad. A través del gesto manual, del color y de la materia, comencé un camino que va más allá de lo visible. Un lugar al que regresar. Un lugar donde respirar y sostenernos desde el interior.
Las obras que presento esta Navidad en Arts Club BCN forman parte de ese recorrido. Son piezas íntimas, pequeño formato (20 × 20 cm), pintadas y moldeadas a mano sobre el lienzo, concebidas desde la intimidad y la presencia. No buscan imponerse al espacio, sino respirar con él.
El lenguaje del color: materia y conciencia
He elegido trabajar con tres colores esenciales —blanco, negro, rojo y azul añil— como elementos simbólicos de un proceso de transformación interior. Cada uno representa un estado, un ritmo, una forma de habitar el silencio.

Cloud Dancer
Inspirada en el color propuesto por Pantone para 2026, esta obra se construye desde un blanco tenue y etéreo, casi suspendido. Es el inicio del proceso: el instante previo a la forma, cuando todo es posible. La composición invita a una pausa consciente, a un estado de atención silenciosa donde el tiempo parece detenerse.

Negro, silencioso
Aquí exploro la tensión entre oscuridad y luz. El negro no es ausencia, sino contenedor: un espacio profundo que sostiene. Sobre él, el oro emerge como gesto de resiliencia, como una línea luminosa que no invade, sino que revela. Es una obra minimalista y precisa que habla de transformación interior y de la belleza que surge cuando aceptamos atravesar la sombra.

Rojo, ritual
El rojo profundo, inspirado en mis viajes a Oriente y en su estética contenida, evoca tradición, fuerza y memoria. Es un color vinculado al rito, al cuerpo y a la identidad. Esta pieza funciona como culminación del recorrido conceptual: una afirmación vital que no grita, sino que se sostiene desde la serenidad.

Añil, sereno
En esta serie, el azul añil actúa como refugio visual. Es un fondo silencioso y profundo donde la mirada descansa. Sobre él, una forma ondulada en oro recorre la superficie con un movimiento suave, casi respirado. El gesto es mínimo, pero intencionado: habla de intuición, claridad y avance interior.
Y oro, vibrante
El oro no interrumpe ni opaca, acompaña.
No invade ni se lleva el protagonismo, ilumina.
Las formas doradas, casi táctiles, funcionan como huellas de memoria. Evocan relieves modernistas, hojas ceremoniales, collares de rezo encontrados en mis viajes por Oriente. Son metáforas del pensamiento cuando, por fin, se ordena dentro de la calma. El oro es la conciencia que aparece cuando el ruido se disuelve.
Pequeñas en tamaño, profundas en resonancia
Por su escala íntima, estas obras están pensadas para una relación cercana con el espectador. Son piezas que no llenan el espacio: lo acarician. Invitan a una contemplación lenta, personal, casi meditativa.
Pinto para entenderme y pinto para acompañar.
Creo profundamente que el arte nos salva:
de la prisa, de la desconexión, de la falta de silencio.
Nos salva devolviéndonos a lo esencial.
Por eso #ArtWillSaveUs
Porque cuando la creatividad nace desde dentro, encuentra la manera de acariciarnos.
Quizá una de estas obras también esté buscando tocarte a ti.
Puedes verlas en la EXPO DE NADAL de Arts Club BCN, Carrer Sant Lluis, 19 (Gràcia)
Inauguració, lunes 22 diciembre 19h
Hasta 11 enero
Colección Organic Healing



